Documento del Gobierno de 1991 revela que la vacuna TDaP causa microcefalia



Por Tami Canal El 30 de marzo de 2017
            
Un estudio publicado en el Centro Nacional de Información de Biotecnología revela que el Gobierno de Estados Unidos ha sabido desde 1991 que existe un vínculo entre la vacuna contra la tos ferina y la microcefalia.

A la luz de esta información, ¿por qué los funcionarios del gobierno están en culpar al reciente brote de microcefalia en Brasil por el virus Zika? ¿Por qué es el hecho de que no se ha reportado un solo caso conocido de microcefalia como resultado del virus en más de 70 años?


Lo siguiente, escrito por Sean Adl-Tabatabai, resume las conclusiones de la investigación:

Entre los casos sintomáticos, las causas presuntamente frecuentemente se agrupan de acuerdo con el momento en que se sospecha que el insulto ocurre antes, peri- o postnatalmente. Se cree que los factores prenatales representan del 20 al 30 por ciento de los casos. Esta categoría incluye anomalías cerebrales, trastornos cromosómicos, síndromes neurocutáneos como la esclerosis tuberosa, trastornos metabólicos hereditarios, infecciones intrauterinas, antecedentes familiares de convulsiones y microcefalia (Bobele y Bodensteiner, 1990, Ohtahara, 1984, Riikonen y Donner, 1979).

Entre los primeros casos que sugieren un posible vínculo entre los espasmos infantiles y la vacunación contra la tos ferina son los de Baird y Borofsky (1957). Describieron a 24 niños que tenían hipsarritmia y convulsiones mioclónicas infantiles y cuyo desarrollo previo al inicio de los espasmos era aparentemente normal. Se informó que nueve casos de espasmos infantiles ocurrieron entre 1 y 5 días después de la vacunación con DPT.

Tres de estos nueve niños también tenían antecedentes de complicaciones perinatales que los autores pensaban que podrían estar relacionados con un riesgo de espasmos infantiles. Los autores también indicaron, basándose en una revisión de los trazados EEG publicados, que la hipsarritmia estaba presente en dos de los niños afectados descritos por Byers y Moll (1948). Desde estos primeros relatos de caso, se han descrito casos adicionales de espasmos infantiles en asociación con la inmunización contra la tos ferina en la literatura (Fukuyama et al., 1977, Millichap, 1987, Portoian-Shuhaiber y Al Rashied, 1986). Los intervalos de tiempo comunicados entre la vacunación y el inicio de los espasmos infantiles han sido de minutos a semanas (Melchior, 1971).

Millichap (1987) publicó una de las mayores series de casos de espasmos infantiles después de la inmunización contra la tos ferina. Se incluyeron seis niños de edades comprendidas entre 2 y 9 meses. El intervalo de tiempo desde la inmunización hasta el inicio de los espasmos fue de 6,5 horas a 5 días, y se informó que las primeras convulsiones ocurrieron conjuntamente con la primera, segunda o tercera dosis de la vacuna contra la tos ferina.

Para leer el artículo completo del artículo escrito por Sean Adl-Tabatabai, por favor haga clic aquí.