El agua alcalina mata al cáncer, ¡así es cómo debes prepararla!



La escala del pH, o hidrógeno potencial, oscila de cero a catorce, así que 7 es el punto medio. Por lo tanto, si el pH de la sustancia es menor que 7, es ácida. Por otra parte, si el pH es superior a 7, la sustancia es alcalina.

Cuando nuestros cuerpos son ácidos, experimentamos síntomas como problemas digestivos, aumento de peso, fatiga, agotamiento. Todos estos síntomas pueden prevenirse bebiendo agua pura y consumiendo verduras frescas y orgánicas, que restaurarán el equilibrio saludable en el sistema.

Sin embargo, el agua del grifo que bebemos contiene hormonas, cloro, antibióticos y otros metales que entran directamente en nuestro sistema corporal. Esto conduce a numerosas enfermedades y debilidad del sistema inmunológico.

Es un hecho que nos dijeron que nuestros niveles generales de pH se ven afectados por los alimentos que consumimos. A saber, el premio Nobel, el Dr. Otto Warburg encontró que el 95% de todos los tipos de cánceres son ácidos, ya que son el resultado de un estado ácido del cuerpo. En contraste, las células cancerosas no pueden sobrevivir en un ambiente alcalino.

Por lo tanto, sugiere que la acidosis (exceso de acidez) está relacionada no sólo con el desarrollo del cáncer, sino con otros muchos problemas de salud, como varias enfermedades crónicas, osteoporosis, enfermedades del corazón y diabetes.

Hoy, vamos a revelar la receta de un agua alcalina desintoxicante con limón, que se puede preparar en 5 minutos.

El limón tiene potentes propiedades de equilibrio del pH. A pesar de que es ácido en sabor, es inherentemente alcalino y regula el pH del cuerpo. Además, el limón actúa como un desinfectante increíble y un antibacteriano, por lo que tiene 22 propiedades contra el cáncer, y puede ayudar en los tratamientos de numerosas condiciones, desde el mal aliento hasta el cólera.


Ingredientes:

·         1 limón
·         1/4 de raíz de jengibre
·         1/2 pepino
·         1/2 taza de hojas de menta

Método de preparación:

Pela el jengibre, y corta todos los ingredientes en rodajas. A continuación, agrégalos al agua.

Para obtener mejores resultados, usa los mismos ingredientes durante tres días, y sigue agregando agua nueva.

Uso:

Con el fin de obtener efectos óptimos, debes consumir esta agua inmediatamente después de despertar.